El autoritarismo de Iván Duque no es solo de ahora. Dejemos de tratarlo como si fuera un títere que no tiene responsabilidad por lo que hace. Nuestro presidente quiere elegir a quienes lo juzgan, ha metido las narices en decisiones judiciales, tiene un programa dedicado a hacerse autobombo, cultiva amigos en los entes de control y reprime la protesta. Aquí les contamos.